Discurso del Presidente del CIP
Gala de los Premios Internacionales 2006.
Madrid, 11 de diciembre de 2006
El Club Internacional de Prensa, que se honra con su presencia en su gala anual de entrega de los Premios Internacionales de la prensa, es toda una institución. Fue fundado a principios de los años sesenta, con el fin de facilitar a la prensa extranjera un centro de reunión, relación, información y trabajo en perfecta armonía con la prensa española. Durante las más de cuatro décadas de vida, ha sido - y seguirá siendo - un hogar donde los periodistas extranjeros y españoles se relacionan, intercambian ideas, experiencias, noticias, en una palabra, conviven en buena armonía y compañerismo.
Esto exige que el Club Internacional de Prensa sea, y lo ha sido siempre, una entidad donde reina el equilibrio, el pluralismo, la imparcialidad y, sobre todo, la independencia, porque un organismo como el Club Internacional de Prensa no puede y no debe dejarse dominar por nada; debe estar, y ha estado, por encima de cualquier corriente, conservando siempre su neutralidad absoluta delante de un mundo y una vida llenos de ideologías y corrientes de toda índole.
Esta independencia, imparcialidad y pluralismo le costaron algunas crisis; pero con la buena voluntad, el espíritu de neutralismo y los ideales de convivencia, que siempre reinaron y siguen reinando en esta casa de todos, pudo salir ileso, conservando sus ideales y armado con más decisión para que todas las asociaciones, agrupaciones, peñas y cualquier entidad profesional de la comunicación, encuentren en este espacio el ambiente adecuado que les ayude a desarrollar su labor en armonía y libertad. Aprovecho la ocasión para reiterar que el club tiene la mano tendida a todos y cree firmemente en la cooperación y en el trabajo colectivo. Las Taifas no entran en su filosofía ni en su concepto del periodismo.
No estaría de más recordar que el club y, por lo tanto su junta directiva, lo integran corresponsales y profesionales de la comunicación, españoles y extranjeros de todos los continentes y con una amplia representación de todas las corrientes ideológicas y opiniones, una razón más para que el club sea celoso en cuidar su pluralismo y su equilibrio, características que se reflejan claramente en los premios que nuestra institución otorga cada año, de modo que podemos decir, como lo dijo ya mi antecesor el amigo y compañero don Manuel Pereira, «que es un premio de periodistas para periodistas y también para aquellos que como interlocutores o actores de la información dan sentido a nuestro trabajo profesional».
Un trabajo que el club sigue llevando durante sus más de cuarenta años, y en el cual las mujeres jugaron y espero que jugarán más, un papel destacado. Compañeras competentes asumieron la secretaría general del club que ha sido pionero en ser presidido por una mujer; ella fue la colega y amiga doña Linde Herrman, allá a principios de los años ochenta. Pero no es suficiente y desde aquí invito a nuestras compañeras a decidirse a ampliar más y más su participación efectiva dentro del club y aportar su competencia en la marcha y el destino de esta entidad.
El club tiene muchas actividades, algunas de ellas creadas por él y adoptadas hoy a gran escala por otras entidades. Así se organizan desayunos y comidas de trabajo a los cuales se invita a personalidades españolas y extranjeras de la política, la economía, la cultura, el deporte y todas las ramas de la vida social.
El club publica anualmente un anuario que ha encontrado hasta ahora una buena acogida por su contenido y utilidad.
Volviendo a lo anteriormente mencionado referente a la mujer y su papel, el anuario de este año, que está a disposición de todos en la entrada de esta sala, está dedicado por completo a la mujer periodista, así que todos sus artículos los firman destacadas colegas de diferentes partes del mundo y personalidades de la política española encabezadas por la vicepresidenta primera del Gobierno, doña Maria Teresa Fernández de la Vega.
Todo esto hace que el Club Internacional de Prensa sea toda una institución que necesita una sede conveniente y bien equipada donde todas las asociaciones hermanas encuentren el espacio adecuado y propicio para llevar a cabo su labor o parte de ello en un ambiente de compañerismo e intercambios de toda índole y donde se puedan celebrar actos, seminarios, conferencias y otras actividades relacionadas con la profesión. Una sede digna de la España de hoy para no estar detrás de otros países de nuestro entorno como Gan Bretaña, Alemania o Italia. Estamos en ello y no dudamos que encontraremos la comprensión, el apoyo y la ayuda de todos aquellos que directa o indirectamente se interesan en lo relacionado con la comunicación y sus profesionales y desean, como nosotros, que España no quede atrás comparada con su entorno.
Para terminar, es bueno saber que los premios que el club tiene el privilegio de otorgar cada año, son un reflejo del espíritu y las normas que reinan en el club. Son una prueba clara y tangible de los principios de equilibrio y neutralidad que siempre han dominado los actos de nuestra entidad. No tienen ningún color ideológico o político o de otra índole. Han sido y seguirán siendo el fruto de una valoración justa y sincera del esfuerzo, la dedicación, el buen hacer y el éxito en el cumplimiento de las tareas de todos los días. Son el reconocimiento y la valoración de la obra de cada uno.
Muchas gracias.