Centro de encuentro y actividades
A partir de aquel jueves, 15 de noviembre de 1962, en los locales del edificio de la madrileña calle Pinar, 5, comenzaron a celebrarse actos, ruedas de prensa, cócteles, discursos y visitas de personajes representativos de los distintos sectores de la sociedad, y fue lugar de acogida de las numerosas personalidades extranjeras que llegaban a Madrid para actos oficiales que, poco a poco, convirtieron la sede del CIP en un lugar imprescindible de encuentros sociales y políticos, aunque en sus primeros tiempos, al igual que en el resto de la sociedad, el pluralismos no fuera posible.
En la puesta en marcha de todas aquellas actividades intervinieron muchas personas, pero no se puede intentar conocer lo que en muchos años ocurrió en el Club Internacional de Prensa de Madrid y en el seno de las asociaciones profesionales de periodistas a las que facilitó su sede y que, posteriormente, albergó definitivamente, sin tener en cuenta a una de las personas que más tiempo y durante muchos años se dedicó a la organización de los actos y actividades que se fueron desarrollando. Se trata de José Luis Bustos, encargado de la sede, quien vio desfilar a todas aquellas personas y personalidades que lo frecuentaron durante tantos años, ya desde su primera época.
En primer lugar, Bustos se había sorprendido de lo que encontró en el edificio de Pinar, 5, de Madrid, cuando se hizo cargo de la sede del CIP: "Antes había sido la sede de la Hispano Germana, en donde, durante algunos años, se habían reunido periódicamente simpatizantes de la ultraderecha. Cuando yo llegué a Pinar, 5, me encontré en estos locales con un archivo enorme lleno de fotos, de fichas de simpatizantes del nazismo, de nombres de socios. Era un fichero completo, muy documentado. Entonces pensé que era peligroso que aquello estuviera allí y lo quemé todo. Se fue todo a la calefacción".
Entre los hallazgos de Bustos se incluían también numerosos objetos, como vajillas completas con la cruz gamada impresa y baterías de cocina con los mismos signos. "Yo pedí permiso entonces y todos aquellos objetos fueron entregados al colegio que el Ayuntamiento de Madrid administraba en el Paseo del Prado, donde estudiaban niñas recogidas por varias instituciones benéficas madrileñas".
El edificio de la calle Pinar, cuyos locales fueron puestos a disposición del CIP, había sido anteriormente también sede de una institución cultural madrileña: el Instituto Jaime Balmes, que se había puesto en marcha con la finalidad de que fuera sede para actividades culturales, pero que no prosperó mucho en ese tipo de iniciativas y, al no salir adelante, el Gobierno pensó en el como futura sede de los corresponsales de prensa extranjera afincados en Madrid que, en aquélla época, mantenían sus contactos y reuniones en el Casino de Madrid.
Inaugurado oficialmente el club, las actividades comenzaron a tomar cuerpo tras constituirse su primera junta directiva, órgano que, de acuerdo con sus primeros estatutos, se renovaría anualmente. Harold Milks ocupó el puesto de primer presidente, desde noviembre de 1962 hasta el mismo mes del año siguiente. Rafael Miralles, de Plus Ultra -una agencia vinculada a los sindicatos del régimen-, fue el primer vicepresidente, y Rafael Salazar, del diario Ya, pasó a ocuparse de la secretaría general.
El reglamento de la nueva institución que comenzaba a andar estableció la composición de una junta de gobierno que quedaba integrada por tres miembros designados por la junta directiva de la Agrupación de Corresponsales de Prensa Extranjera; tres miembros de la Asociación de Corresponsales de Prensa Iberoamericana; un periodista extranjero acreditado, que no fuera miembro de las anteriores asociaciones; tres de la Asociación de la Prensa de Madrid; dos representantes del ministerio de Información y Turismo, nombrados por el director general de Prensa; un representante del ministerio de Asuntos Exteriores, miembro de la carrera diplomática, y otro del Instituto de Cultura Hispánica.
También, según la reglamentación elaborada por el Gobierno, el ministerio de Información y Turismo se hacía cargo del mantenimiento y conservación del edificio y de sus instalaciones y proveía al club del personal para su funcionamiento administrativo y de servicios.
Pie de foto: El ministro Laureano López Rodó (centro) interviene en un acto organizado por el Club Internacional de Prensa el 16 de noviembre de 1963.