Foro de visitantes ilustres
Las visitas de carácter internacional siempre se han encontrado entre los objetivos de club, cuyos directivos han recibido, entre otros muchos, a mandatarios como Arístides Royo, Mario Soares, Alan García, Raúl Alfonsín, Julio Cortázar, Augusto Roa Bastos, o más atrás en el tiempo al director de la Feria Mundial de Nueva York, al cardenal de Alto Volta, a Malcom Adiseia, al director general adjunto de la UNESCO, o a financieros y senadores estadounidenses.
El CIP fue, por ejemplo, el foro que aprovechó el entonces Rey exiliado -y después primer ministro de su país- Simeón de Bulgaria, en el mes de junio de 1965, para explicar a los informadores españoles y extranjeros que, "a pesar de la proximidad de la Unión Soviética, Bulgaria podría aceptar una postura realmente neutral, como Finlandia y sobre todo Austria", y que se extendió en una charla sobre la situación y el futuro de los exiliados en su país.
Otro colectivo que también encontró un hueco en la agenda del club fueron los gitanos españoles. En el CIP presentaron su iniciativa "La peregrinación gitana a Roma". El bailarín Luisillo y el director general de Empresas y Actividades Turísticas explicaron en que consistía la marcha que cinco mil gitanos iban a realizar a la capital italiana y la acampada que tendría lugar a unos treinta kilómetros de Roma, para poner en escena un ballet que iba a ser sufragado por el Gobierno.
Anécdotas y curiosidades que han ido ocurriendo en el Club Internacional de Prensa se podrían contar muchísimas, pero al margen de estas historias pintorescas y dramáticas, según las ocasiones, todos los que han promovido su actividad desde dentro o han participado como observadores en su evolución afirman que tanto su primera sede de la calle Pinar, 5, como después en la del piso de la calle Monte Esquinza, de Madrid, han servido de lugar de encuentro y debate de distintas opiniones.
Pie de foto: El presidente palestino Yasir Arafat en la cena de trabajo celebrada en el Hotel Palace, de Madrid a principios de la de la década de los noventa. Junto al líder árabe, Tito Drago, presidente del CIP.

